Magui Dávila: Arte, innovación y experimentación

Magui Dávila siempre tuvo clara su pasión por el arte, y desde que inició su carrera de Artes Visuales en San Juan hasta el día de hoy, ha intentado plasmar una visión experimental e innovadora en todos y cada uno de sus proyectos.

Es en esta ciudad en dónde comienza su periplo artístico, combinando estudios con la creación de sus primeros zines y colaboraciones en trabajos de investigación más académicos. Se trasladó a Buenos Aires donde estudió Artes Multimedia en IUNA, y es allí donde asiste altaller de videoarte 10.10 con Sara Fried, precursora de este género en Argentina.

Consiguió una beca de cooperación internacional y, seducida por Madrid, llegó a nuestra ciudad para estudiar un máster en Historia del Arte Contemporáneo y Cultura Visual del Reina Sofía, descubriendo a gente que la conectó con otros artistas, con nueva ideas y gestando ya un boceto de lo que serían algunos de sus posteriores proyectos como “Las lindas pobres”, editorial independiente que ella misma dirige y coordina. En palabras de la autora, es una idea que “surge de la precariedad, con un origen bastante autobiográfico e infame”.

Las lindas pobres engloba una serie de zines caracterizados por una artística socio-política y musical, siempre presente en los trabajos de Magui Dávila: “Esperando la reencarnación” de género autoayuda; “Ellas Hacen Ruido/she makes noise” (en colaboración con Natalia Piñuel Martin), primer zine en el que juega vital importancia la música electrónica, noise y experimental, buscando la presencia femenina dentro de este campo y que este año tuvimos la oportunidad de volver a disfrutar en La casa Encendida; “Cocoliche”, realizado con Jaime Rodríguez para Picnic Sessions 2015; “Póster-zine para la performance Net-Out” que resultó un verdadero parto debido a la obsolescencia programada de hacer funcionar una impresora matricial con papel continuo para grabar un disquete; y el último de la serie, como parte de la metodología de investigación de su tesis “Interstellar Fugitives: a cosmic memory & astronomical guidepost of Drexciya”, editado en rizografía en colaboración con Calipso Press, es una interpretación visual que busca reconstruir un proyecto de música electrónica llamado Drexciya (1992-2002), que nace en referencia a la Atlántida de Platón.

Conjugando perfomances, artes pláticas y música, Magui Dávila ejerce con gran éxito -desde el año 2016- como comisaria en las Picnic Sessions de la CA2M (Centro de Arte 2 de Mayo) junto otros comisarios, en coordinación con Pablo Martínez y María Eguizabal. Para la artista, este comisariado, además de ser un lujo profesional también lo es personal, ya que le da la oportunidad de plasmar y programar todas aquellas propuestas que no son museísticas y que no se rigen por un mismo patrón dentro del arte contemporáneo. A través de las Picnic Sessions podemos explorar campos dentro del arte, conociendo las diferentes perspectivas conceptuales de los artistas que año tras año, se suman a este proyecto, participando de manera activa en él.

Magui Dávila combina a la perfección las investigaciones de su tesis doctoral (Doctorado en Estudios Artísticos, Literarios y de la Cultura de la UAM) -basadas en una música electrónica más performativa, en la música como resistencia, en proyectos nacidos en los guetos afroamericanos dotados de una fuerte agencialidad política-, con su trabajo en producción en tres de las salas más emblemáticas de la escena techno madrileña: Stardust, Cassete Club y Aback. Además, trabaja con un equipo de performance llamado NetOut con quienes ha presentado dos proyectos Net Out para Comunidades Inestables de Matadero y R.A.M. junto a Jesus Ming de KOTTÉ y un gran equipo. Su reciente incorporación al sello Semántica Records, afianza aún más su búsqueda constante de una perfecta y conceptual relación entre la música y el arte.

 

Texto: Rocío Daza
Más info: http://laslindaspobres.tumblr.com/